Estas vacaciones decidí por fin hacerme una escapada al Estrecho movido por todos esos comentarios que he ido recopidando a lo largo de este año. Quería comprobar por mi mismo lo que se sentía al pescar en esas aguas que tan distintas parecían contar en sus historias los pescadores que han tenido oportunidad de pescar allí. Me fui 6 días con mi mujer a Conil, al camping de Alex, un amigo que conocí en el encuentro de la rompiente de este año y que por suerte conoce toda esa zona como la palma de su mano. Nada mas llegar el recibimiento fue muy bueno, la gente era atenta y el lugar superaba mis espectativas. El camping estaba tranquilo ya que el dia anterior había habido una desbandada de gente bastante importante. Tuvimos una tranquilidad total, días de sol muy buenos en compañía de buena gente. Yo llegué al camping de lunes por la mañana bien temprano, me fui en coche, fue un duro viaje (11 horas) y había quedado con Dani en ir a recogerlo al aeropuerto de miercoles ya que él venía en avión. Ese lunes nada mas llegar escogimos una parcela del camping y montamos la tienda rápidamente para así poder disfrutar de la piscina tan chula que tiene Alex en el camping. Nos dimos un chapuzón y de ahí a conocer la playa de la cala del aceite. Había poca gente, estaba muy bien, playa de buena arena y el agua a unos 20º con su típico chiringuito de cervecita fresca. Pasaron las 2 de la tarde y volvimos al camping para ver si veiamos a Alex ya que el día anterior había tenido boda y todavía estaba resucitando. Cuando despertó le dijeron que ya habiamos llegado y fue a buscarnos. Nos trató a las mil maravillas, no se separó ni un momento de nosotros, fue muy atento. Ese primer día no pescamos ya que era muy precipitado. El martes iba a ser el primer día que conocería las aguas del estrecho. Miramos la previsión de la mar para los siguientes dias y la verdad que era muy esperanzadora ya que parecía que iba ser una jornada con aguas tranquilas aunque marcaba algo de corriente para el martes y el miercoles que poco a poco iba en disminución. Bueno llegó el Martes, madrugamos un poco para aprovechar la mañana, Alex puso rumbo a la aceitera y una vez llegó se lanzó al agua el primero. Se veía que la corriente era muy fuerte, logró coger un salmonete bastante bueno y un borriquete, también cogió un sargo picudo. Después tocó mi turno, nada mas entrar en el agua flipé la fuerza que tenía la corriente, era imposible remontarla nadando, ni siquiera aguantarla para mantenerse en un lugar, tremendo!!!. Vi mucha variedad de pescado desde borriquetes, sargos picudos, dentones, pargos, barracudas, urtas... Vamos de todo un poco, eso si cogerlo era otra cosa, no es nada facil coger pescado cuando las corrientes son tan brutales. Yo ese día sólo cogí una urta. Ah, por cierto Alex ese día pinchó un limón con unos 40 kg mas o menos el cual se rozó contra las piedra del fondo y cortó el cabo que unía la varilla al fusil, mala suerte, me hubiera gustado ver un mounstruo así. Ya el segundo día de pesca Alex pilló una buena dorada de 2600g y un borriquete que luego en la noche nos zampamos y estaba buenisimo. Yo pillé un sargo picudo y un borriquete más otro que cuando se puso Alex a hacerme la foto en el agua con él se me escapó de las manos. También la mala suerte se cebo con Alex al perder una dorada enorme desgarrada de unos 7 kilos y un pargo de unos 8 kilos, el cual también le hizo perder la varilla ¡¡¡Este hombre no gana pa varillas!!! jajaja. Ese día había menos corriente que el anterior. El tercer día de pesca ya estaba Dani con nosotros. Nos fuimos por las mismas zonas de los anteriores dias y se cogió un poco de todo. Alex pilló un congrio, borriquetes, sargos, Dani un par de borriquetes, una vieja y un sargo breado y yo una urta. Este día Dani dice que pudo ver un espetón de muy buen tamaño al cual se quedó mirando y tardó en disparar dandole tiempo a huir a la pieza. Y bueno que voy a decir del cuarto y último y mejor dia (y eso que fue el día que menos pescado vimos) Nada más salir del puerto vimos un delfin enorme el cual nos acompañó un poquito navegando al lado de la barca, todo un show. Llegamos a nuestro destino de pesca y Dani y Alex se tiraron al agua y yo me quedé en la barca, parecía que no veian nada de movimiento de pescado, cambiamos de zona, cuando me tocó el turno a mi Dani descansó. Al poco tiempo de estar pescando en esta nueva zona Alex consiguió pinchar una corvina de 5,500g muy bonita ,entonces salió del agua y le dijo a Dani que se tirara el al agua ya que podía tener suerte y encontrarse con otra y así lo hizo, lo llevó al mismo punto donde cogió la corvina y ya a los pocos minutos de estar allí oigo en alto gritar a Dani "Alex, Alex ven rapido"!!!, en ese momento Alex arranca la barca rápidamente hacia donde se encontraba Dani y yo desvío la mirada unos 30 mt donde se encontraba Dani cuando veo en la superficie una cola enorme dando golpes contra el agua. En ese momento supuse que sería otra Corvina pero por lo que veía esta era muy potente. Me concentré y decidí no perder el tiempo mirando para la captura de Dani y puse todo mi empeño en hacer esperas, una tras otra sin perder ni un segundo. Tenía que conseguir pinchar una también y sabía por donde andaban ya que ya habían caido dos. Pero nada, por mas que lo intenté no había manera, lo di todo pero no conseguí mi objetivo. Esta vez la perseverancia no dió sus frutos, otra vez será. Después de eso yo pesqué un par de Borriquetes y también se me desgarró un Denton, y Alex cogió también un Cabracho y Dani un Borriquete más. Con mucha alegría disfrutamos del triunfo de Dani, era una pieza increible, la pieza que todo pescador submarino le gustaría coger. Hicimos una sesión de fotos muy buena para el recuerdo. Una vez llegamos al camping la pesamos e hicimos mas fotos y después Alex la limpió y le quitó la cabeza para que dani se la llevara para Asturias y la disecara como trofeo y también le sacó los otolitos que por cierto eran ya de un tamaño importante (Dani me regaló uno de los otolitos como recuerdo de nuestro viaje). Por cierto, la Corvina pesó 28 kg. Después de todo esto, al día siguiente bien temprano llevamos a Dani al aeropuerto, nos despedimos de él y nos fuimos al camping a descansar otro poco ya que Diana y yo saldriamos de viaje por la noche. Bueno, sólo me queda decir que este viaje fue increible, de los mejores sitios en los que he estado, y eso que ya he pescado en bastantes sitios. Tengo unas ganas de volver locas, tanto por el pescar allí otra vez como para volver a reencontrarme con toda esta gente que hemos conocido en estos dias y que tan bien se han portado con nosotros. Agradecer a Alex todo el tiempo que nos a dedicado y decirte que cuando vengas a Asturias tienes una casa y unos cuantos amigos que te aprecian. Espero volver pronto y esta vez pescar el pez de mi vida.
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